Sí, ya estoy de vacaciones y con ganas de volver al blog y compartir con ustedes cositos y cositas de nuestro querido, bello y pintoresco pueblo de Irámuco . Se esta terminando la primavera y el verano ya nos hace ojitos a la vuelta de la esquina. El calor en el pueblo se siente, los cálidos rayos del sol durante el día y los truenos, relámpagos y nubes grises nos acompañarán durante las tardes y noches. Combinación perfecta para que los cerros reverdezcan, las plantas secas revivan, las flores sin fruto florezcan, y los campos los preparen para la siembra de temporal. Y qué mejor que durante una tarde o día de estos para subir al cerro, caminar, observar el paisaje de nuestro Irámuco y ver, cortar y degustar una suculenta pitaya , como la que acompaña esta entrada o un buen puño de deliciosos garambullos . Todo natural y de nuestro pueblo.